Lo esencial es invisible a los ojos

A penas llegamos a Playas Doradas, buscamos un lugar donde alojarnos y nos encontramos con la posada de Jose Pezzano.

A mi me encantaron sus cabañitas por fuera, pero nos imaginamos que se nos iba de presupuesto. Jose insistió en mostrarnos las habitaciones, y a penas entramos empezamos una charla muy interesante. Los puntos en común que tenia con Cristian eran impresionantes, y en seguida se sintió la simpatía que Jose desarrollo por el, facilitando así nuestro intercambio.

Posada Yene Posada Yene, en Playas Doradas

Jose llego a Playas Doradas hace 14 años, después de un viaje al Caribe, en busca de un cambio para su vida. Las playas del Caribe lo enamoraron, y decidió dejar el ambiente del fútbol para dedicarse al turismo en las costas patagónicas. Decidió armar un emprendimiento turístico en un lugar muy poco poblado pero de hermosas playas. Sin saber muy bien porque, sintió que ese era su lugar y supo verle el potencial.

La charla nos interiorisó en las problemáticas que ocurren en pequeños pueblos como Playas Doradas, que es el balneario de Sierra Grande. Paso de ser una ciudad que tenia la minera de hierro mas grande de Argentina, con una población de 20.000 habitantes, a un pueblo “viudo de la mina”, con menos de 5.000 habitantes, debido al cierre de la minera en los años 90.

Hoy esa minera es de capitales chinos, pero vuelve a funcionar y el pueblo se esta reactivando con una población que alcanza los 12.000 habitantes.

Por su iniciativa, Jose Pezzano empezó a organizar fiestas regionales, dándole valor al lugar y a su cultura. Casi sin darse cuenta estaba cada vez mas ocupado y lleno de responsabilidades, y tuvo que toparse con obstáculos relacionados a los pueblos chicos. Esto demuestra que sorprendentemente, uno se puede estresar en cualquier parte del mundo, hasta en un pueblo pequeñito, pero que también si uno quiere uno puede convertir un lugar en un atractivo.

Aproveche de este intercambio para enterarme mas sobre las problemáticas del agua. Dos acueductos dan el acceso al agua para Sierra Grande, Playas Doradas, y el complejo minero. Uno de ellos se rompió hace poco por las lluvias extraordinarias. La región sufre de escasez de agua por el aumento de la población y del turismo de veraneo, sin el acompañamiento de la adecuada inversión en infraestructuras para mejorar el acceso al agua y al saneamiento. Los vecinos empiezan a movilizares para exigir mejoras en el acceso al agua. De casualidad, un día antes de nuestra llegada a Playas Doradas, se hizo la apertura de sobres para la obra de un nuevo acueducto.

En una zona árida con tantos recursos eólicos y solares, nos sorprende que no haya reuso de agua y hay poco tratamiento de las aguas residuales.

Dejamos Playas Doradas con un lindo recuerdo de este lugar hermoso con tanto potencial: playas de arena de cientos de metros con grandes variaciones de la marea, y una bella diversidad de aves (gaviotas, gaviotines, garzas…). Esperamos volver algún día por estos lugares.

Playas La Pequeña Rodamundo Atardecer en Playas Disfrutando Playas Doradas Mateando en Playas Doradas

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